La atmósfera en la cabaña estaba cargada de tensión, el aire impregnado con la mezcla de deseo y complicidad. Alejandro y Luciana se miraban fijamente, el silencio entre ellos tan pesado como un velo que cubría el resto del mundo. La luz tenue de las velas jugaba sobre sus rostros, iluminando cada detalle, cada expresión, cada pequeña chispa en sus ojos.
Alejandro dio un paso hacia ella, su mirada más profunda, más intensa. Luciana lo observó, sintiendo que su corazón latía más rápido con cada