El viento soplaba suavemente, acariciando sus rostros mientras la noche avanzaba con calma. Luciana y Alejandro permanecieron allí, tomados de la mano, disfrutando de la quietud que les regalaba el momento, un respiro después de la tormenta de emociones que había marcado los últimos meses. En sus corazones, un mismo sentimiento: el agradecimiento por todo lo vivido, por todo lo superado, por la familia que habían formado.
Luciana sintió cómo sus ojos se cerraban lentamente, la paz envolviendo c