13. Lo que lo mantiene despierto por las noches.
El interior está cubierto de cuero negro, el aire acondicionado está encendido, y el chofer no dice una palabra. El viaje es silencioso, tenso, pero a mí me relaja. Porque sé que en cuanto cruce la puerta de la oficina de Vicente, el verdadero espectáculo comenzará.
Llegamos a una de las mansiones que Vicente usa para "negocios". Es un lugar opulento, lleno de mármol y arte caro, pero frío, sin alma, como la vida que él ha elegido vivir. Me reciben en la puerta, y uno de sus hombres me guía ha