124. Eliminados.
—¿Y tú serías mi salvavidas? —pregunto, con todo el sarcasmo que puedo reunir.
Dmitri se inclina hacia adelante, con su sonrisa desvaneciéndose.
—Soy algo mejor que eso. Soy tu salida. Tú y yo podemos tomar lo que Sergei ha construido y hacerlo mejor. Más fuerte. Sin necesidad de ocultarte en las sombras.
Ahí está de nuevo. Esa promesa de poder, de control. Es tentador, lo admito. Y Dmitri es más listo de lo que Sergei le da crédito. Pero sé que un movimiento así tiene riesgos, y grandes.
—Y si