Encuentro completamente inesperado para cualquiera de los dos, situación que prácticamente en escenarios distintos, era más que imposible que Rubí y Ariel se encontraran para alimentar esa planta de amor que sembraron en Massachusetts, sin embargo, el destino decidió que sucediera de nuevo para intentar en esta ocasión que alcanzaran liberarse de tanto sentimiento oculto en sus corazones, no directamente entre ellos, sino más bien por el hecho que Rubí principalmente deseaba encontrar un hombre