Pareciera ser que el destino era cruel o el amor no era oponente para la mafia. David se estaba encargando de ser el verdugo de dos seres que se amaban con las entrañas del alma, que se amaban con el universo en su interior, pero en ese momento desafortunado, nuevamente la separación de Ariel con Rubí estaba sucediendo y era con la única esperanza que David no le provocara daño alguno a Rubí, era la promesa que Ariel en su corazón estaba cumpliendo, ¡Salvar a Rubí sin importar el sacrificio!
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