— ¡En tus ojos observo la tristeza que existe en tu alma! Pero ahora no existe motivo para que sientas esa tristeza, ahora estoy de vuelta y juntos venceremos a David. — Exclamo Ariel observando fijamente a Rubí mientras ella no salía de su asombro e ilusión, aun creía que era un sueño el que estaba viviendo.
— ¿En verdad eres tu mi amor? — Preguntó nuevamente mientras se aferraba a sus brazos y no dejaba de llorar, a lo que Ariel sin más palabras de por medio, junto sus labios en los pétalos d