Ariel no respondió al respecto, pero su silencio era más que obvio y motivo para dar a entender que fue de esa manera, aunque Ariel no precisamente lo provocara así. Rubí lejos de molestarse por el asunto en cuestión, se acercó para susurrarle al oído.
— ¡No te preocupes mi vida! suelo causar ese impacto en algunos hombres, pero tu sobre pasas mis expectativas, caso contrario déjame decirte que tampoco he logrado olvidar tu enorme deseo por mí.
Ariel no logro ocultar sentirse avergonzado por e