Andy le comentó nuestra situación a Brenda y ella aceptó que nosotros como sus cuñados nos quedásemos en su casa durante un tiempo.
No aguanté más y en un momento a solas le pedí a Andy que no la besara delante de mí porque me sentía estúpida al estar en la misma casa que su amante. Le informé que me regresaría al lugar que pertenezco porque allí no me siento bien.
—Pronto te buscaré un lugar seguro para que vivas con el pequeño Jaime —dijo— No le puedo pedir a la mujer que amo que no me bese o