Mientras tanto, el día avanzaba lentamente, como si también estuviera dudando. Pero dentro de toda esa incertidumbre, algo ya había cambiado definitivamente: ahora existía una determinación clara. Ya no eran solo víctimas del miedo; ahora eran participantes activos de la esperanza.
Había planes.
Había pasos a seguir.
Había la sensación de que cada acción, por pequeña que fuera, significaba algo: preguntar a más personas, revisar más lugares, insistir otra vez, volver a llamar aun sabiendo que p