Mundo ficciónIniciar sesión-Vale -dijo al fin-. Haré o que pueda. Sé dónde se reúnen y cuándo. Ellos confían en mí. Puedo llevaros a ti y al hombre que finge ser tu esposo a una de sus reuniones.
Los ojos de Isabel se llenaron de lágrimas. Lágrimas de agradecimiento. Estaban cerca... más cerca del éxito.
-Gracias -le dijo a Pam.
Pam asintió y se puso en pie, como si tuviera prima por marcharse.
-Quedamos aquí el martes por la noche. Os llevaré a donde queréisir -d







