Mundo ficciónIniciar sesión-Sé que es ridículo, pero me siento como si estuviéramos divorciándonos -un divorcio que ella no deseaba. Las lágrimas rodaron por sus mejillas. Él le tocó el brazo. Era una caricia suave, pero el cuerpo de Isabel se llenó de dulces sensaciones.
-Vamos, te acompañaré hasta la puerta.
Salieron del coche y él caminó a su lado. Había tantas cosas que ella quería decirle, pe







