81. El Silencio que Enseña
Después de salir del hospital, Jemmy se dirigió a un restaurante no muy lejos de allí. Se sentó en la esquina del salón, mirando fijamente a través del gran ventanal que daba a la calle principal. Frente a ella, un vaso de agua seguía lleno, intacto desde que la camarera lo había puesto allí diez minutos antes.
Andrew llegó con el traje aún impecable, la corbata ligeramente floja. Su rostro denotaba cansancio, pero mantenía la serenidad de siempre. Acababa de terminar una reunión con un cliente