Semanas después
—¿Qué es esto? —cuestiono cuando Scarlett me recibe en mi oficina con lo que parece ser una invitación.
—En tres días es la convención de perfumistas y esta es la invitación para que usted y su esposa asistan —me aclara.
—Había olvidado que se realiza cada año —refunfuño, tomándola y dejándola sobre mi escritorio—, no tengo ganas de ir y ver cómo el centro de atención es Lefebvre —me quejo amargamente.
—Es posible que este año sea diferente, recuerde que con los últimos perfume