CAPÍTULO 43: RESACA.
Hayami y Carolina bailaban muy felices. Ambas estaban ya un poco ebrias. Un chico se acercó a Hayami.
—¿Gustas bailar?
—Ok, ¿por qué no?
Respondió ella aún bailando. Carolina, que ya estaba un poco cansada, se alejó para sentarse un momento. Hayami bailaba con el chico, pero no se percató de que alguien más seguía sus movimientos con una sonrisa algo malvada y malintencionada. Las personas en la pista eran muchas y una de ellas empujó a Hayami, que con las copas que traía encima cayó sobre su a