Mundo ficciónIniciar sesión- ¡Ha pasado algo, cariño! Joder...
- ¡Dios! ¿Qué está pasando? ¿Puedes explicarme esto? - exijo. Egor se levanta y se sienta normalmente en el sofá, con las piernas abiertas en una postura relajada. Me mira fijamente durante un largo rato, con una mirada tan intensa que me cala hasta los huesos. No me gusta esa mirada tan intensa.—¡Hoy me di cuenta de que el sexo contigo no me ayudó, flor! Pensé que si






