Mundo ficciónIniciar sesión40
—Pero cómo... ¿cómo es posible...? ¡Espera! —dije y me levanté bruscamente. Me acerqué a mi mesita con los documentos. Empecé a buscar mi pasaporte.
—¡No! ¡No está! —dije con resignación.
—¿Qué no está?
—El pasaporte. ¡Mi pasaporte no está aquí! ¡Recuerdo perfectamente que lo guardé a







