Mundo ficciónIniciar sesión—¿Es tu coche? —me sorprendió el nuevo coche de Lilka. Además, era muy caro...
—Sí, ¡el regalo de boda de Lavrov! —Lilka sonrió y abrió las puertas.Tuvimos que dejar el coche a una cuadra del club para que no lo reconocieran.El club tenía su propio ambiente. Y en honor a la fiesta temática. El 65 % eran chicas.Resultó que Lilka había reservado una mesa en una esquina. Cua






