YUSLEVI
Las lágrimas seguían saliendo de mis ojos al igual que los sollozos, estaba tan furiosa conmigo, con él, con todo; me dejé arrastrar. Dejé que por un momento el me hiciera sentir una basura insignificante.
—Bueno ahora si es definitivo, ya no tengo trabajo. —mi cabeza dolía de solo volver a empezar a buscar otro trabajo.
Estaba harta de todo, me quité la ropa y me puse algo más cómodo, solo quería un gran tarro de Nutella y helado, encerrarme en mi cuarto y estar sola el resto del día