Regresé a la mansión, el estómago ya se me había calmado y volví a tener hambre para la hora de cenar, estaba preparándome para dormir mientras lo hacía ví a Lyon responder mensajes desde su teléfono. Después de trenzarme el cabello me acosté junto a él en la cama.
—Hoy vi a Ares. —comenté, de inmediato su atención se enfocó en mí y dejó el teléfono a un lado.
—¿Donde?
—En el centro comercial cuando fui a ver a Alex. Fue lindo hablar con él. —Lyon frunció el ceño. —No te molestes así.
—Sabe