31- AQUÍ SE SEMBRÓ CAMBUR Y SALIÓ PARCHITA.
YUSLEVI
“¿Será que a Lyon le gustará la noticia de que será padre?” –Me repetía una y otra vez. “Si no le gusta que se joda y total será solo mi hijo”. Lyon llegó muy entrada la noche mientras yo aún me encontraba despierta, acostada abrazando una almohada. Me sentí tan mal que devolví toda la cena.
—¿Qué tienes? —preguntó mi alemán acostándose a mi lado, abrazándome. Él dejó un beso en mi mejilla —Y no me digas que no tienes nada que te conozco.
Me voltee para mirarlo. “Le voy a decir y saldr