11- LOS CELOS DE UNA VENEZOLANA Y UN ALEMÁN.
YUSLEVI
Al parecer la tía bruja de Alex era un fraude, el amarre no había servido para nada, mi jefe seguía igual de mandón conmigo, se supondría que estaría comiendo de mi mano y no al revés. Lo observaba en la juntas de trabajo siempre tan seguro de sí mismo, elegante, guapo, inteligente.
¡Por dios ya aterriza Yuslevi! un hombre como el en su vida te tomaría en serio.
Él trabajaba en un nuevo contrato cuando una mujer entro a la oficina como si fuera la dueña del lugar, era alta con una he