Ysabelle, al llegar a la casa de su amiga, la consiguió discutiendo con Arnaldo por el color de la habitación del bebé. Arnaldo le decía que el color de la habitación tenía que ser un color que no se destacara ni por niño ni por niña, pero ella quería que la habitación se pintara de color verde manzana porque ese color era su favorito. Ella los miraba divertida.
—Parejita, dejen de pelear, lo que dice Arnaldo tiene la razón; si lo pintas de verde, parecerá de niño, no de niña —comentó Ysabelle.