En el restaurante Rossi.
—No es posible —habló Ysabelle quejándose del postre.
Arnaldo estaba serio.
—Sabes que no son los mismos; Uma cocina pésimo.
—Yo sé que no soy mejor que Lucía, pero al menos me esfuerzo —aclaró Uma seria.
—Todavía, Lucía te dejó su agenda, dice lo que tienes que hacer y todo le sale mal —la regañó su hermano.
—No sirvo para la cocina —aclaró ella quejándose.
—Me alegra estar de nuevo aquí —dijo Stefania sonriéndoles.
—Gracias, Ysabelle, por aceptar venir con nosotras —d