A Hill le gustaba mucho el sensacionalismo, prefería ese tipo de noticias otras y por eso me exigía ese tipo de informaciones para el diario y el portal de internet. Yo no era muy devota al escarnio, sin embargo. No era de mi agrado.
-No se trata de informaciones truculentas, sino la verdad descarnada-, se defendió Hill.
En medio de lo mejor de la fiesta, de los bailes, los gritos, las huras y vítores, de pronto, entró a la redacción, Joe Smith, el jefe de fotografía, alarmado, empali