Capítulo 137
Los comerciantes lograron escapar, apenas se desató la refriega sin embargo los satánicos no pudieron hacerlo. Ellos fueron rodeados por los cánidos enfurecidos por ser continuamente perseguidos y acosados, y se transformaron en lobos enormes, con sus garras afiladas y los colmillos gigantes, inyectando de furia sus miradas amarillentas. -¿Querían lobos? ahora los tienen-, les dijeron los licántropos a los satánicos asustados, perplejos y anonadados veían a las enormes fieras alzadas frente a