Csuhjay no podía perder la ocasión propicia de matar a Elías Garret porque quizás no se podría repetir otra ocasión similar y sentía, además, la presión de Gergely. Tomó su escopeta y desde el mismo asiento de su jeep, apuntó a Garret. Debía permanecer al timón de su vehículo para un rápido escape, pues, ya lo había decidido, sacaría, luego, el cuerpo de Garret de la morgue, haciéndose pasar como un familiar de Elías o en el peor de los casos disparando a mansalva, pues no había mucha segurida