Ocho años atrás.
No debo estar parada aquí, al menos no frente a la puerta de Mario.
Retrocedo uno pasos de camino a la escalera, tengo que regresar al autor y salir de prisa. No puedo hacer esto, no pudo romperle el corazón a Mario.
Mi relación con Santiago depende de un hilo, un fino hilo que no deja de tambalearse, y yo... Ya no sé a dónde voy ni lo que quiero.
Cuando estoy por bajar al primer escalón escucho que una puerta se abre a mis espaldas, y una voz que me congela por completo