Sara
La asesoría que pedí con el abogado me abrió los ojos, le expliqué a detalle que clase de persona era al que nos enfrentaríamos. Él mismo consideró que necesitaría ir con los mejores, saldría carísimo, pero me garantizarían el resultado que yo deseaba.
Sus oficinas gritaban dinero, ese que ahora mismo no tenía por haberlo invertido en la cafetería, tan solo estar pisando ese suelo me había costado una exorbitante cantidad que se atrevían a cobrar por hora.
Ellos aseguraron que se encarga