Mientras Alana se encontraba casi en un ataque de pánico, Adal solo podía ver un mundo de oportunidades mientras estuvieran ahí encerrados
-¿Por qué no se abre? – pregunta Alana mordiéndose las uñas
-cálmate, Alana, pronto nos abrirán el ascensor
En ese momento se escucha la voz de Arturo por el intercomunicador del ascensor
-Alana ¿estas bien?
-si, algo asustada, pero estamos bien – dice esta mirando a Adal
-ya los de mantenimiento vienen para saber que paso
La castaña se encontraba algo nervi