los tres se encontraban sentados en la sala del salón enorme que tenia esa habitación, Tania se encontraba en el sillón que estaba al frente de los dos hermanos
-bueno, lo escucho – dice está dándole un trago a su whisky.
Anton la seguía observando y más cachondo se ponía “jodida condenada, me tienes mal” “concéntrate Anton” decía este
-se que fui un idiota
-al fin lo reconoces – interrumpe esta con risa sarcástica
-si, lo reconozco me porte mal con ella, no sabes lo mucho que me arrepiento de