Isabella llevó a Diego a su apartamento cerca de la universidad. Al llegar, ella sintió una mezcla de alivio y ansiedad. “Este lugar es perfecto,” dijo, mirando alrededor mientras Diego aparcaba.
“Es un lugar tranquilo. Espero que te sientas cómodo,” respondió Isabella, sonriendo. Sin embargo, al entrar, se dieron cuenta de que un par de estudiantes estaban en el pasillo. Isabella sintió que la mirada de ellos se posaba sobre ella con curiosidad.
“Mira, es Isabella. La chica que se casó con el