GÉNESIS
Me quedé viendo a Dafne ¿porque mentir de manera descarada? ¿Qué era lo que ocultaba?
—¿Qué hace aquí? —susurré, sin apartar la mirada de ella.
Deivyd se inclinó un poco hacia mí y habló con un tono seco.
—A Dafne no le dolió tanto la desaparición de Ethan.
Yo fruncí el ceño.
—¿Qué quieres decir?
Deivyd soltó una risa breve, sin humor.
—Que cada semana cambia de gigoló.
Sentí que el estómago se me revolvía. ¿En qué se había convertido Dafne?
—No… —negué—. Eso no puede ser.
—Créelo —dij