GÉNESIS
Me quedé helada al verlo.
No me lo esperaba. Deivyd tenía mi mano atrapada con fuerza, como si tuviera miedo de que yo saliera corriendo. Yo reaccioné antes de pensar.
Le di una cachetada.
El golpe sonó fuerte en el estacionamiento.
—¡Este mensaje va dirigido a Ethan!
Deivyd se tocó la mejilla, pero en vez de enojarse… sonrió.
—Me alegra verte, Génesis.
Yo apreté los dientes.
—No vengas con eso.
Deivyd bajó la voz y miró alrededor, como si temiera que alguien lo estuviera observando.
—