Ashley
Una semana sin Deivyd y el mundo no se acabó.
Eso era lo que me repetía cada mañana frente al espejo mientras me preparaba para la universidad, con las ojeras de quien no duerme bien y la determinación de quien finge que sí. Las clases habían empezado y yo usé el inicio del semestre como excusa perfecta para desaparecer de la empresa de Ethan sin que nadie hiciera preguntas.
La verdad era que no soportaba estar en ese edificio. Cada pasillo olía a él. Cada ascensor me recordaba la noche