Mientras esperábamos, saqué el móvil y revisé el Instagram de Génesis; ella no solía actualizar, pero al menos me gustaba admirar sus fotografías.
—¿A quién ves? —mi hermana me arrancó el móvil de las manos y se lo llevó a su espalda.
—¡Devuélveme el teléfono, Ash!
—Mi hermano Ethan está enaaaamorado…
—¡No sé de qué hablas!
—De tu estúpida sonrisa mientras mirabas el teléfono. De seguro es por esa prometida tuya, con quien te vas a casar.
—¿Quién te dijo que me casaría? —cuestioné; se sup