—¡Mi amor! ¡Ven… quiero que conozcas al …!
—Novio de Génesis —interrumpió Ethan a Dafne—. Ya tuve el agrado de conocerlo la otra vez en la oficina —mencionó. Se sentó al lado de mi hermana, sin quitarme la mirada.
—¿Ya estuvo en la oficina? —preguntó mi padre
—¡Sí! —respondí—. La otra vez él fue por mí, y fue allí que Ethan nos vio.
—¡Ya recuerdo! —mencionó mi novio. Miré hacia Ethan, quien tenía una cara de mal humor, incluso una pequeña vena se asomaba en su frente; creo que algo le molest