Me miraba en el espejo; aún tenía mi labio hinchado por la mordida de Ethan y eso que ya habían pasado dos días desde ese encuentro. Al final, cada uno realizó el informe por su lado; no me importaba lo que mi padre ordenara, no iba a estar cerca de él, no después de lo que me hizo.
—Me las vas a pagar, Ethan —bufé frente al espejo de mano. Hoy Felipe estaría en la ciudad y tenía que buscar una buena excusa para este labio.
—Génesis, me indican que la señorita Dalila Núñez ya está en la empre