—Genesis, tu padre la necesita en la sala de juntas
—Gracias, Ana, dile que ya voy —respondí un último mensaje de mi novio; qué bien se escuchaban esas palabras “mi novio”
“Estaré en la ciudad en dos días, muero por verte”
“Yo también, te esperaré con los brazos abiertos”
Me despedí y fui directo a la sala de juntas. Se encontraban varios socios, mi padre, Will y por supuesto, Ethan.
—Buenas tardes —saludé; todos respondieron menos Ethan, quien tenía su mirada en una carpeta sobre la mesa.