Deivyd
No podía concentrarme.
Llevaba cuarenta minutos mirando la misma hoja de cálculo sin que los números significaran nada. Las cifras se movían frente a mis ojos como hormigas que caminan en todas direcciones sin que puedas seguir a ninguna. Cerré el archivo. Lo abrí de nuevo. Lo cerré. Abrí el correo. Lo cerré. Abrí el navegador, escribí "cómo dejar de pensar en alguien" y borré la búsqueda antes de presionar enter porque tenía más de treinta años y eso era patético.
Karen había sido la re