Génesis
Me miré en el espejo y no me reconocí.
Era yo. Génesis Good. Talla XL. Con un vestido de novia blanco que me quedaba como si hubiera sido cosido sobre mi piel.
Y lo había sido. Leyla lo diseñó como la primera pieza oficial de su colección de moda inclusiva. Pasó semanas tomándome medidas, ajustando cortes, eligiendo la tela exacta que cayera sobre mis curvas sin esconderlas sino celebrándolas. El resultado era un vestido que abrazaba mi cuerpo en lugar de disculparse por él: escote cora