Valentina
—¿Qué pasa con Mía? —le pregunté a Adonias en voz baja.
—Nada. Es raro verla con alguien. Es como mi prima. Me preocupo por ella.
—¿Te preocupa el chico?
—Me preocupa que no lo conozco. Mía merece a alguien que la valore.
La explicación sonaba razonable. Protectora. De primo que cuida a su prima. Pero la fuerza con la que me apretó la mano no era de primo.
—El es Diego. —Mía presentó a Diego. Era simpático, hablaba demasiado y se reía de sus propios chistes, lo cual le quitaba la grac