GÉNESIS
Llegué a la sala de juntas una hora antes que todos. Necesitaba ese tiempo a solas para ordenar mis ideas, para repasar mentalmente cada palabra que iba a decir, cada prueba que iba a presentar. Porque lo que estaba a punto de hacer no tenía vuelta atrás. Una vez que mi padre supiera la verdad, el mundo como lo conocíamos en esta familia se iba a partir en dos.
Puse las manos sobre mi vientre. Los gemelos se movieron, como si supieran que su madre estaba a punto de hacer algo enorme. Le