39. Lazos de Sangre y Esperanza
Mientras terminaban el emotivo homenaje a sus compañeros caídos, todos se dirigieron hacia el fuerte de la manada Hunters, ajenos al ataque de los demonios a unas millas de distancia. La sombría realidad de que otra manada había sido asaltada por el enemigo en su camino hacia ellos permanecía oculta.
Zuke seguía retenida y vigilada, cumpliendo las órdenes de Arcelia. La inquietud de que Karios pudiera lanzar un ataque pesaba como una losa sobre su ánimo, y cada hora que pasaba allí la torturaba