26. Intervención
Sin embargo, la desconfianza de Zuke era comprensible dadas las circunstancias inciertas en las que se encontraba. Temerosa de que el agua pudiera estar envenenada o contener algún peligro, Zuke golpeó el vaso con fuerza, haciendo que el agua se derramara en el suelo de la mazmorra. Sus ojos se llenaron de aprensión mientras miraba al guardia con cautela.
El guardia, por su parte, sintió una oleada de ira ante el gesto de desprecio de Zuke. Había intentado mostrar un acto de bondad y considerac