Al día siguiente, estaba más que decidida en luchar con el sistema de mi mundo porque me daba demasiada rabia todo lo que había escuchado en el consejo, como si no tuviera derecho excepto de casarse y tener hijos.
Sin embargo, tampoco tenía muchas pistas acerca del misterioso hombre lobo que iba a hacer mi pretendiente, algo que iba a impedir a cualquier paso porque no estaba dispuesta a esto.
Para que tener miedo en estos momentos cuando existen peores cosas que estar muerto o renunciar a tu