De regreso a mi casa, me siento en estos momentos demasiado culpable porque Bastián recibió ese hechizo por mí cuando ni siquiera lo merecía, sin embargo, espero que no le pase nada.
Una vez que entro a mi cuarto no tengo ni fuerzas para empezar a hablar con mis padres para fingir que todo está bien en estos momentos cuando ni siquiera es así porque nunca quiero ser la clase de persona que tiene que fingir algo para poner felices a los demás.
A diferencia de mi papá quién tiene que hacerlo se