Al poco tiempo que entramos al Castillo, me sigue dando un pequeño dolor de cabeza, donde lo primero que hago es pedirle a mi novio que me lleve hacia un sofá o cama porque necesito acostarme.
—Tranquila, todo va a estar bien—me dice Bastián cuando otra vez vuelve a juntar nuestras manos para trasmitirme su confianza, eso es lo único que necesito dentro de mi mundo.
Cuando entramos en la habitación, justo en el momento que me voy a descansar, siento que alguien más entra después de nosotros.