Cuando Miranda estaba arreglando algunos papeles importantes en su oficina, rápidamente se dio cuenta de que iba a tener una visita un poco extraña.
—¿Por qué te escondes? ¿Qué sucede?—fueron claras sus palabras porque cualquiera pensaría que se las estaba diciendo al aire cuando de pronto se revelaron dos figuras misteriosas.
La chica que estaba aquí se llamaba Jade, quién estaba acompañada de su maestro, quién había sido su guía espiritual cuando había explorado por primera vez el mundo hum