CRISTÓBAL
Salgo de prisa de la habitación, camino directo hacia la parte donde se encuentran los congeladores. Antes de salir le dije a mi madre que era algo de trabajo por lo que me llamaron, que la iría a dejar a su camarote y en cuanto tuviera noticias le avisaría.
Tuve que mentirle un poco, ya que no la mire muy bien cuando llegó a la oficina. Al parecer la presión no la tenía muy bien y no quería asustarla, menos si solamente eran sospechas de los guardias.
Es ilógico que ella esté adentro